Hablamos del tomo Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 5, Gene Colan y Stan Lee (re)definiendo al personaje. ¿Hace falta decir más?

Empieza lo chido
Después de ya varios tomos llegamos al año 1967 con este Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 5, volumen que recopila los números correspondientes a Tales of Suspense #77 al #85 y el #82 de Tales of the Astonish. Número correspondiente a un crossover de nuestro Hombre de Hierro con Namor. Unos números donde por fin la serie se consolidó en los dibujos con la mejora que supuso la llegada de Gene Colan. Pero que sigue adoleciendo de los guiones repetitivos de un Stan Lee que sigue sin saber cómo hacer avanzar al personaje.
Así que ya sabéis, tocan más aventuras contra pérfidos rojos, orientales malvados y comités del Senado de los Estados Unidos que, ojocuidao, se pasan por el forro los valores del capitalismo y la libre empresa y quieren la nacionalización de todos los hallazgos de Tony Stark. Con dos narices. Pero antes de nada tenemos que resolver la lucha contra Último, el gigantesco androide que controlado por el Mandarín amenaza con acabar con Iron Man. Dos buenos capítulos donde Stan Lee se divierte dando la oportunidad al capturado Tony Stark para convertirse en su “guardaespaldas” sin revelar su identidad.

Colan, para marcar la diferencia
Y sobre todo para disfrutar del excelente trabajo de un Gene Colan desatado. Un dibujante que ya desde el principio deja claro que se ha hecho con el personaje y cuya labor es lo único realmente destacable del tomo. Después de esta batalla, Tony Stark regresa a casa para encontrarse Industrias Stark chapada por orden gubernamental. El senador Byrd, que llega ya tiempo requiriendo una comisión parlamentaria para conocer la identidad de Iron Man y, de paso, sus secretos tecnológicos, tiene la brillante idea de lanzar una orden de detención contra nuestro hombre. Cerrando la empresa de paso.
Viva la libre empresa. Tony abrumado, como no, falto de batería, como no, y tomando al ver el percal las decisiones más gilipollas posibles, se dirige angustiado a casa de Pepper Potts para, en un acto de desesperación, confesarse y de paso, contra reloj recargar su placa pectoral antes de muñequear. Una escena, narrada además con el mayor dramatismo y patetismo posible por parte de Stan Lee, que acaba de la manera más chusca de la historia. Como la zagala no está en casa y la salida de incendios está abierta, Tony encuentra un enchufe salvador y aquí paz y después gloria.

Tony, de activar el modo ahorro de batería no te verías en estas hazañas birriosas
La ÉPICA pocha hecha carne. Sí, son solo dos gloriosas páginas, pero si no lo cuento reviento. Luego lo que sigue es la pauta que va a seguir la colección a lo largo de este tomo, un par de combates sin mucho trasfondo, pero donde Colan se sigue luciendo. El primero de ellos es contra nada menos que el Príncipe Submarino. Y nada menos que un crossover. La excusa, como siempre, es peregrina, y el resultado, como siempre, incierto. Pero al menos es muy entretenida, chorra, sin embargo, resultona. Eso sí, una cosa hay que reconocerle a Stan Lee. Era el Rey del Reciclaje.
Y para demostrarlo, nada más terminado el affaire de Namor, volvemos a traer a la colección al Hombre de Titanio. Ahora más fuerte. Más grande. Mucho más rápido. Y más comunista. Todo un alarde de continuismo y vagancia. Lo malo es que sí en el volumen anterior, esta fue una pelea épica, aquí, se convierte en repetitiva y cansina. Nada que no hayamos sufrido antes en otras cabeceras como la Patrulla-X y uno de los mayores problemas de esta época, pero que, como todo, tiene sus fans. El enfrentamiento en sí, está bien conseguido. La implicación de los secundarios vuelve a ser dramática e importante.

American way of lo que sea
El honor del capitalismo, la libertad y el modo de vida americano prevalece. Pero… No deja de ser una nueva versión de una aventura de la que no ha pasado ni un tomo, y un chiste contado una vez hace gracia, dos veces seguidas. Pues, bastante menos. Menos mal que para terminar nos quedan dos episodios con algo más de chicha. Debido al enfrentamiento contra el Hombre de Titanio, Tony Stark sufre un infarto y las audiencias del Comité se suspenden. Así aprovechando la ocasión y, ya que Happy Hogan ha recobrado la memoria por la carísima, aparece un nuevo Iron Man.
Una divertida artimaña necesaria para no descubrir su identidad secreta ante el gobierno y, de paso, crear la sensación de que el Hombre de Hierro y Tony Stark no son la misma persona. Todo bien hasta que aparece, otra vez, el Mandarín y, claro, debido a una confusión, secuestra al Hombre de Hierro trucho. Un buen comienzo para otra aventura que terminará en el siguiente tomo. En definitiva un tebeo donde Stan Lee va con el automático puesto y que se salva gracias a la estupenda labor de Gene Colan.

Sobre la edición de Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 45
Panini cómics edita este Biblioteca Marvel El Invencible Iron Man 5 en su –ya no tan– nuevo formato de tapa blanda exclusivo para esta colección. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras incluye las portadas originales. El correo de los lectores original. Una introducción de Pedro Monge. Varios dibujos originales de Gene Colan, la ya habitual sección de la Era Marvel de los Cómics y un epílogo de Tom Field.

Biblioteca Marvel 49. El Invencible Iron Man 5 – 1966-67
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Roy Thomas, Jack Kirby, Stan Lee, Gene Colan
Fecha de lanzamiento: 11 abr. 2024
Páginas: 160
Tamaño: 17X26
Contiene: Tales of Suspense 77-85, Tales to Astonish 82
Formato: Rústica con solapas
Interior: Color
ISBN: 9788410511408
Precio: 13,95 €


