Hablamos de Gotham City: Año uno, un tomo donde Tom King y Phil Hester nos desvelan el pasado más turbio de la urbe en clave neonoir.

Salió de la CIA para alegrarnos el día
Los guiones del exagente de la C.I.A. Tom King, escritor de este Gotham City: Año uno, cimientan sus supuestas complejas estructuras narrativas en un ambiguo marco situado entre el cómic “adulto” y una especie de escaleta de serie para la televisión. Una mezcolanza que domina a la perfección y que cumple con creces sus pretensiones. Hacer buenos tebeos y mostrarse al mundo del entretenimiento como una opción válida para dar el salto entre medios. En sus obras palpita un deje de producto fácilmente adaptable a otras formas audiovisuales, con su gran capacidad de encajar los cliffhanger y los giros de guion a la perfección, que dotan a estas, siempre, de un carácter cerrado, idóneo para su lectura en tomo.
A King le basta con muy poco para montar tramas fascinantes y absorbentes, donde, con su manejo del misterio y de los guiños cómplices, a la manera del Gaiman más referencial, se gana el interés del lector. Siendo capaz, con pericia, de dotar de ropajes nuevos a clichés usados. Y por qué no decirlo, dar a veces gato por liebre. En Gotham City Año Uno, todas estas virtudes están, de forma notoria, en sus páginas. Nada es novedoso, pero su pericia nos absorbe y nos hace olvidar esos momentos de déjà vu constante que nos asalta a veces durante la lectura. Aunque tampoco es necesaria la sorpresa cuando la obra es tan redonda.

¿Dónde está el bebé?
Navegando a través de uno de esos mitos americanos que, por mor de su repetición, asumimos como propios –en este caso, una adaptación libérrima y deceíta del secuestro del hijo de Lindberg-, King nos presenta el justo y desolador momento donde Gotham fue arrastrada al infierno. Haciendo orbitar toda la trama sobre el secuestro de Helena, la princesa de Gotham. Un bebé raptado de su cuna en la mansión de la primera familia de Gotham. Los Wayne. Todo ello mostrado además, como si fuésemos espectadores privilegiados de un efecto mariposa, sutil y trágico, cuya ulterior resolución es la aparición de Batman. Todas las sensaciones y los personajes propuestos por King exhalan tensión y la turbidez del mejor cine negro.
Una labor que Phil Hester impregna en su dibujo. Las imágenes de Hester, entintadas por Eric Gapstur y bellamente coloreadas por Jordie Bellaire, enganchan y siguen contigo cuando termina la lectura. Cuando las luces y las sombras dan un trabajo tan sólido, estas ayudan, sobremanera, a encontrar el tono adecuado. Su manejo de las siluetas, del trazo duro, y de la narración huyen de los lugares comunes del noir. Siendo su resultado, un tebeo donde su arte se ha depurado a los niveles de Darwyn Cooke o de Bruce Timm, por poner ejemplos cercanos a su estilo. Una labor excelente, donde brillan todos los componentes del trío artístico.

Funciona, y funciona bien (sin querer reinventar nada)
Gotham City Año Uno no es novedosa. Tampoco lo necesita. Este paseo por los sórdidos recovecos de una familia repleta de turbios secretos con detective al fondo, también es un retrato social de una ciudad construida sobre cimientos de paja. Mostrando los mecanismos policiales y las decisiones sustentadas en mirar hacia otro lado, Gotham City se muestra como un trampantojo de la felicidad americana. La metáfora de la niña secuestrada -y la resolución del misterio- funcionan como la revelación de todos los males ocultos de la ciudad. Aquí no es una maldición, un demonio o una causa sobrenatural el origen de una ciudad inhóspita.
Son el racismo, el clasismo, la perversión y la corrupción, tapadas por intereses espurios. No por bondad, sino por hombres malos. Y sobresaliendo en mitad de todos ellos, personajes complejos y humanos como Slam Bradley, Queenie o Constance Wayne. Figuras zarandeadas por la ciudad. Un trío puesto en situaciones límites donde azar puede resumirse en solo una cuestión alfabética. No estamos ante la obra definitiva sobre Gotham, pero sí ante una historia cuyo poder y oficio puede ejercer como un pilar para construir toda la mitología batmaniana sobre ella.

Sobre la edición de Gotham City: Año uno
ECC Ediciones publica Gotham City: Año uno en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras tenemos las portadas alternativas de la edición USA.

Gotham City: Año uno
Edita: ECC Ediciones
Lanzamiento: Febrero 2024
Editorial original: DC Comics
Contiene: Gotham City – Year One núms. 1-6 USA
Autor/es: Phil Hester, Tom King
Formato: Cartoné
Tamaño: 257 x 168 mm.
Páginas: 192 pags.
Interior: Color
ISBN: 978-84-10108-34-9
Precio: 26,00 €


