Hablamos del tomo Vengadores Secretos 1: Misión a Marte, primer arco de Ed Brubaker para esta atípica pero funcional formación superheroica.

Productos a rebufo, pero bien ejecutados
La franquicia de Los Vengadores se consolidó hasta tal punto bajo la tutela de Brian Michael Bendis –ayudado, también, por el apabullante éxito del MCU– que llegó un momento, que, como los mutantes en la gloriosa etapa de Claremont, simplemente hacía falta ponerle un adjetivo para vender la colección. Aunque se corría el obvio riesgo de abrumar, y cansar, al lector, aparecieron múltiples y diversas cabeceras bajo el manto de Los Vengadores. Así, ordenadas sin un orden concreto, hemos tenido Nuevos. Poderosos. Mundiales. Imposibles. Oscuros. Cósmicos. Y hasta Indignados. Siendo la iteración que nos toca aquí, Vengadores Secretos 1: Misión a Marte.
Surgidos de las cenizas del largo periplo de eventos concatenados que desembocó con Norman Osborn al mando de S.H.I.E.L.D –reconvertida, por la carísima, en H.A.M.M.E.R-, los Vengadores Secretos se convirtieron en la opción de operaciones encubiertas del Supergrupo. Una premisa, ya utilizada con éxito por los mutantes en X-Force, que al mando de Steve Rodgers bajo el manto del Supersoldado, llevaría a cabo esa misiones que por motivos de imagen pública debían hacerse de incógnito. Y para comandar una serie de espías superheroicos, el elegido fue Ed Brubaker. El autor que llevó al Capitán América de nuevo al estrellato gracias a su visión del personaje más ligada a los tropos del espionaje. Una elección lógica.

Una formación atípica
Vengadores Secretos tiene, quizá, la formación más atípica de todas. Sobre el grupo de personajes de los Vengadores se superponen héroes tan ajenos como Valquiria, Nova o el Caballero Luna. Porque esta serie además de emular al blockbuster de espías juega también con las maneras de la acción en lugares inesperados. En este caso, Marte. Todo queda expuesto desde las primeras páginas, donde Valquiria y la Viuda Negra tienen que infiltrarse como guardaespaldas para recuperar un objeto de poder en manos equivocadas. Una Corona de la Serpiente con un origen exogeno, diferente a la de nuestro planeta. Una excusa perfecta para que Brubaker desplace el grupo al espacio y teje una aventura espectacular y colorista.
Ayudado por los espectaculares lápices de Mike Deodato Jr., la aventura fluye como una superproducción. Eso sí, con los detalles ingenuos típicos de los superhéroes. Así, tenemos, diseños funcionales de “incógnito” o espaciales, pero con los logotipos del grupo. Una solución pinturera, un poco estúpida, a la manera del disfraz de Parche de Wolverine, pero que permite a Deodato Jr. lucirse en los diseños, que, unido a un dibujo detallado y realista, casa de manera perfecta con lo narrado por Brubaker. Un estilo que contrasta mucho con la del último número. Un episodio dibujado a tres manos entre David Aja, Michael Lark y Stefano Gaudiano que sirve de cambio de tono radical, pero se antoja más que adecuado para una narración totalmente distinta al resto del tebeo.

Apelotonado, pero ni tan mal
En lo tocante a la historia, lejos de la descompresión narrativa de otros autores, todo se resume en cuatro abigarrados números. Además, de una coda, a manera de epílogo y explicación. En ellos se equilibran las escenas de espionaje, que permiten el lucimiento personal de cada componente del grupo, con la acción más hiperbólica. Un manejo de ambos registros, que tiene como colofón la conversión de Steve Rogers en una especie de Capitán Nova. Un momento, al que intenta dotar de grandilocuente expectativa.
Pero que, debido al alto ritmo de la trama, queda como un espectacular añadido al que se le podría, y debería, haber sacado mayor partido. En definitiva, un comienzo espectacular para una muy entretenida serie, donde además de servir de presentación al nuevo grupo, Brubaker, va plantando las semillas que luego irá desarrollando en los siguientes números. Además de ser, una de esas cabeceras donde los autores pueden desarrollar una trama cerrada y continua con la libertad necesaria para disfrutar tanto ellos como los lectores.

Sobre la edición de Marvel Must-Have Vengadores Secretos 1: Misión a Marte
Panini cómics edita Marvel Must-Have Vengadores Secretos 1: Misión a Marte en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras una introducción de David Hernández Ortega, portadas originales y una galería de portadas alternativas. También un tras las cámaras, una cronología, lecturas complementarias y notas.

Marvel Must-Have. Vengadores Secretos 1: Misión a Marte
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Ed Brubaker, Mike Deodato Jr.
Fecha de lanzamiento: 25 ene 2024
Páginas: 144
Tamaño: 17X26
Contiene: Secret Avengers 1-5.
Formato: Cartoné
Interior: Color
ISBN: 9788411509282
Precio: 20,00 €


