BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN – RESEÑA COMIC

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Dolmen publica BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN. Primer volumen de las desventuras del preso más célebre del cómic francobelga. Una colección clásica con un humor a prueba de fugas.

Bobo
BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN

Bobo, un clásico a redescubrir

La revista Fuera Borda supuso un escaparate inmejorable para que toda una generación de lectores descubriera el cómic francobelga. En apenas dos años de existencia y con poco más de una cincuentena de números publicados, una treintena de series pasaron por sus páginas. Heredera espiritual de la revista Spirou Ardilla, apostó por clásicos consolidados como Lucky Luke, Los pitufos o Gastón. Pero también por series que apenas estaban –en aquel momento– reivindicadas como Las Enfermeras o Bobo, la serie que nos ocupa hoy. Una recordada colección que mezclaba la comedia carcelaria con el humor más irreverente y unos personajes con un carisma a prueba de bombas. La serie que tuvo un recorrido de varias décadas y que, por desgracia, fuera del país vecino, no tiene apenas reivindicación.

Creado por Paul Deliège y Maurice Rosy Bobo vio la luz por primera vez en un mini–récit en mayo de 1961. Una especie de historieta breve que el lector montaba plegando las páginas centrales de Le Journal de Spirou tras arrancarlas. Este formato servía como campo de ensayo para nuevas series y para que nuevos talentos cogieran experiencia. El propio Ivan Delporte da luz verde para que el personaje siguiera apareciendo regularmente. Algo que convertiría las aventuras de este preso y sus frustradas intentonas de escapar de la prisión de Indepoket, en un éxito. Un éxito que, con un baile de equipo creativo constante tendría lugar hasta 1973. En ese año Maurice Rosy abandona el mundo del cómic y Bobo queda en el limbo creativo. ¿Quedaría olvidado el personaje para siempre? Por suerte Paul Deliège vino al rescate.

Bobo

El retorno del hijo pródigo

Paul Deliège había abandonado en el año 1969 la serie de la que fue cocreador tras diferencias creativas con la editorial. Pero aun habiendo acabado de manera no muy cordial con Dupuis, fue el primer –y único– candidato al que llamaron para rescatar a Bobo. La proposición de darle libertad creativa total, un espacio fijo en Journal y mantenerlo como autor completo, hizo que el historietista aceptara de inmediato. Dio así comienzo a la que es considerada como la segunda etapa de la serie. Una etapa que se alargaría hasta el año 1996, cuando se editó la última plancha de la colección.

Bajo la autoría total de Deliège, Bobo acentuaría los rasgos de antihéroe popular y entrañable que ya tenía. El plantel de personajes prácticamente no variaría. Sin embargo la «pequeña revolución» vendría con sutiles cambio. Innovaciones como la introducción de toques de humor surrealista, el abandono del formato de la mini-historia y la entrada de influencias del slapstick como leitmotiv. Gráficamente abrazaría el signo de los tiempos adoptando la influencia de la segunda avanzadilla estilística de Marcinelle. Esto dotaría a la serie de un trazo moderno, simple pero efectivo. No obstante, la colección no sostenía su interés en la parte gráfica.

Bobo

Sacando provecho a la fórmula sin agotarla

Y es que si por algo se caracterizan las historias de este volumen es por su carácter surreal y sus personajes repletos de carisma. En cierto modo Deliège recuerda al mejor Vázquez el de Anacleto, Gugu o Ángel Siseñor– en tanto una premisa sencilla que inicia la historia termina del modo más inesperado dando un cierre redondo y evitando caer en clichés. Esto tiene como contraparte negativa que todo lo que rodea a esta serie se limita –por lo general– a un único escenario. Algo que en ocasiones daba una sensación de poca o nula variedad a las historias. Bobo no tiene continuidad, ni aspira a ella, tampoco argumentos complejos o historias con varias tramas o complicaciones en su estructura. El autor sabe a qué juega y maneja a la perfección sus cartas.

En este tomo se recogen historias hechas por el autor entre 1977 y 1982, una época de madurez artística para la serie. Y en honor a la verdad hay un buen puñado de ellas que por su pulso y genialidad quedan grabadas en la memoria. A destacar «Una fuga ensacada» donde el autor sostiene un mismo gag durante 28 páginas en un tour de force creativo sobresaliente o todas las protagonizadas por el sufrido guardia «Tocho». Un personaje cuya única ambición es ser un guardia como los demás y librarse de un bloque de hormigón. Con Bobo estamos hablando de humor con palabras mayores y de una obra que se distinguió por sus méritos de todas sus contemporáneas. Una obra que sigue fresca y si cabe más disfrutable ahora que hace años.

Bobo

Más que disfrutable, menos que perfecta

Bobo no es una obra maestra absoluta, eso debemos señalarlo. Pero estamos ante el trabajo de un autor que supo diferenciarse de sus coetáneos y rescatar del olvido un personaje al que mantuvo en lo más alto durante dos décadas y media seguidas. Pese a ser un álbum escrito y dibujado a finales de los setenta y comienzo de los ochenta, no exuda ese aroma a obra pasada de moda. Es difícil encontrar una página o historieta que no funcione en su conjunto o al menos que no ofrezca un gag brillante. A veces la nostalgia de recuperar una lectura de nuestra infancia nos enfrenta a una obra que nos decepciona. Un trabajo donde pesa más el recuerdo que la calidad intrínseca del tebeo.

Pero en este caso, no sucede eso. Quien escribe esta reseña tuvo la suerte de disfrutar del personaje en su momento y ahora, volver a hacerlo. ¿El resultado? Humor a prueba de bombas con una calidad más que aceptable y con un marcadísimo sello personal. Una serie entrañable con un plantel de personajes inolvidables que aspira a entretener y hace algo más que eso. Nos deja un recuerdo de haber leído algo que trasciende el simple encargo editorial y que sin llegar al estatus de obra maestra ocupa un hueco especial en nuestras comictecas. Redescubrir a Deliege en pleno uso de su músculo creativo ha sido un descubrimiento delicioso y que, esperamos, tenga continuidad por parte de la editorial.

Sobre la edición

Dolmen Editorial publica este volumen BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN en su formato habitual para su reseñable colección Fuera Borda. Un tomo a tapa dura sin sobrecubiertas, con papel poroso y reproducción de máxima calidad. También, como siempre, destacan los extras que acompañan al tomo. Artículos con información más que interesante y una reproducción facsímil de una de las mini-historias del personaje. Demuestran así, una vez más, que su amor al detalle es parejo al que profesan por la historieta clásica, algo que está ayudando a que una generación de nuevos lectores se acerquen y disfruten a la BD clásica.

BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN

BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN
Edita:
Dolmen Editorial
Autores: Paul Deliège, Maurice Rosy
Formato: Tapa dura
Tamaño: 21 X 28 cm.
Número de páginas: 160 pp. Color
ISBN: 9788417956820
Precio: 29,95 €

BOBO. EL REY DE LA EVASIÓN

NUESTRA NOTA - 72%

72%

Notable

Una colección que sin ser una obra maestra consigue hacerse un hueco en el corazón del lector. Tan vigente ahora como en los setenta, este tomo es una muestra pura y dura de la buena mano de Paul Deliège con el humor absurdo. Un clásico a redescubrir

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