Capitán América: El ascenso de Hydra explora el legado del escudo en manos de Sam Wilson. Acción, identidad y política en clave Marvel
Compañero de fatigas de largo recorrido, el superhéroe afrodescendiente Sam Wilson —más conocido como el Halcón— asumió el manto del Capitán América cuando Steve Rogers quedó incapacitado tras envejecer súbitamente tras sus aventuras en la Dimensión Z. Fue en un momento donde Marvel intentaba dar un giro decidido hacia la modernidad. Giro que incluyó, además de un Capitán América “inclusivo”, una Thor femenina y un Iron Man Superior malvado. Esta toma del escudo por parte del anterior compañero de Rogers supuso un cambio continuista en manos del guionista Rick Remender, que decidió explorar el relevo generacional sin renunciar a las raíces ni al compromiso político del personaje. Algo que vemos en este tomo Capitán América: El ascenso de Hydra
Se impone aquí, de forma lógica, el concepto de legado antes que el de sangre, como deja claro un diálogo entre Sam Wilson y Ian Rogers, el nuevo Nómada e hijo adoptivo de Steve: “Supongo que la amistad supera al nepotismo”. Hydra Ascendente, su explosiva primera aventura como Capitán América, es un tebeo desigual y a veces exasperante en sus golpes de efecto, pero sostenido por un discurso sólido sobre la solidaridad. Cada número arranca con flashbacks que profundizan en el pasado de Sam, donde la familia y la comunidad definen su carácter de superhéroe. Una visión que enriquece el relato más allá del mero cambio de rostro bajo la máscara.

Argumentos ex machina
Esta condición se vuelve aún más relevante cuando el cómic enfrenta al nuevo Capi con Pecado —la hija de Cráneo Rojo— y con su propio pasado como “Snap” Wilson. Una retrocontinuidad infame, creada por el Cubo Cósmico, que Remender descarta con firmeza no por imposible, sino por su carácter ofensivo y cliché sobre la identidad afroamericana. Bien ahí por el guionista. Ecuador, Bagalia, Madripur, París o Florida son escenarios del enfrentamiento entre Sam y la Hydra, además de un puñado de villanos clásicos de Steve Rogers: Batroc, El Supervisor, Cobra, Pecado, Barón Blood, Crossbones, Armadillo, Víbora y Zemo.
Una pléyade de antagonistas ante los que Sam Wilson debería brillar, pero a menudo Remender saca demasiados conejos de la chistera. Esto debilita tanto sus cliffhangers como la autonomía heroica de Sam, salvado DOS veces con ayudas externas un tanto tramposas. A ello se suman efectos dramáticos desechados con ligereza y heridas graves ignoradas según convenga al guion. La bomba esterilizadora de Hydra y los enfrentamientos constantes con némesis del anterior Capi son dos McGuffins potentes que provocan grandes secuencias de acción y un ritmo endiablado. Pero también son espejismos que impiden que la historia despegue del todo.

Un retrato poderoso pese a todo
Aun así, este torbellino narrativo acaba dando forma a un retrato poderoso del nuevo Capitán América. El viaje de Sam Wilson, plagado de dudas, memoria e identidad, culmina con su afirmación como heredero digno del legado de Steve Rogers. Lástima que la llegada de las Secret Wars de Hickman interrumpa el desarrollo de estas ideas, dejando estos seis números como esbozo de lo que pudo ser. En el apartado gráfico, Stuart Immonen deslumbra. Su trazo dinámico y elegante capta con precisión la energía del relato, y la ayuda del color potencia aún más la experiencia visual. Una estrella absoluta.
Immonen logra que cada personaje, cada golpe, cada momento de acción funcione con impacto. Aunque en ocasiones puntuales puede resultar confuso, sus composiciones destacan por su fuerza narrativa y claridad visual. Su trabajo es, de hecho, capaz de disimular algunos de los baches de guion y hasta de enmendar decisiones cuestionables. En conjunto, esta etapa inicial de Sam como Capitán América funciona como una carta de intenciones vibrante, ambiciosa, irregular pero valiente. No es un cómic perfecto, pero sí uno necesario para comprender los caminos que Marvel quiso explorar en plena era del cambio. Sam Wilson, aquí, cumple con nota.

Sobre la edición de Capitán América: El ascenso de Hydra
Panini cómics edita Capitán América: El ascenso de Hydra en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras un articulo introductorio al comienzo del tomo firmado por David Hernández Ortega. Ya en la zona final del tomo encontramos un tras las cámaras, una galería de portadas, biografías de los autores, lecturas complementarias al tomo y cronología del personaje de Sam Wilson.

Marvel Must-Have. Capitán América: El ascenso de Hydra
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Rick Remender, Stuart Immonen, Wade Von Grawbadger, Marte Gracia, Eduardo Navarro, Dono Sanchez Almara, Joe Caramagna
Fecha de lanzamiento: 16 abr 2025
Idioma: Español
Páginas: 152
Tamaño: 17X26
Contiene: All-New Captain America 1-6
Formato: Cartoné
Edad: 12+
Interior: Color
ISBN: 9788410516694
Precio: 20,00€



