Hablamos de Estela Plateada: Luz fantasmal, miniserie a cargo de John Jennings, Valentine de Landro que recupera al personaje tras un hiato editorial de más de un lustro.

No profanar el sueño de los muertos
Antes de hablar de este Estela Plateada: Luz fantasmal un poco de historia –muy remota, debo admitir– Marvelita. En abril de 1969 se ponía a la venta el Silver Surfer #6 con el título de “¿… Y quién llorará su muerte?”, una grapa que presentaba –y liquidaba– al personaje secundario de Al Harper. Un número autoconclusivo, recuerdo por los fans por su emotivo final y que tras más de medio siglo ha servido como punto de inicio para esta miniserie. ¿Una miniserie necesaria o que aporte algo al amplio acervo de Silver Surfer? Siendo francos, no. ¿Una miniserie que es un absoluto despropósito? Pues siendo francos, tampoco. Por eso vamos a matizar a continuación.
Toni Brooks y su familia se han mudado a un tranquilo y apartado pueblo, a la casa de su desaparecido –hace una década- tío Al Harper. Cuando este resucite con poderes estelares, confundido y desorientado, su familia no sabrá qué hacer. Algo que agravara la repentina presencia de su amigo Estela Plateada y de El Extraño, un ser letal y con propósitos oscuros. ¿Conseguirán salvar el planeta o sucumbirán ante un poder imposible de frenar? Si bien la premisa podría parecer prometedora, está basada entera con conveniencias, casualidades y hechos sin explicación alguna. Resucitar a un personaje con 54 años es arriesgado, pero no un acto suicida. Hacerlo de manera chapucera, es un viaje al desastre.

Pero cuéntamelo todo
Y quede claro que recuperar a Al Harper no es el peor error de la serie. De hecho, sus interacciones familiares son lo mejor de la miniserie. Ni la trama que afecta al extraño –cuya premisa es bastante original y bien ejecutada– lo malo es caminar sobre la nada. La presencia de Estela Plateada es testimonial, y casi todos los giros de trama quedan sin explicación al acabar la serie. La sensación de poca trascendencia es constante y la de que el guionista ni quiso o no supo justificar ningún punto clave de la trama. Lo de la música jazz es de vergüenza. Si apagas el cerebro, la miniserie entretiene y da buenos momentos, eso sí, no busques los por qué, que no los vas a encontrar, y esto no es forma de disfrutar de una obra. Obra que tiene en su maravilloso trabajo grafico su mejor activo.
Gráficamente, la serie es un acierto de pleno y en todos los aspectos posibles. El dibujo de Valentine de Landro evoca poderosamente al del artista –prematuramente desaparecido– John Paul Leon. Y si bien su puesta en escena es más bien clásica y no arriesga en composiciones artificiosas, su estilo indie sobrio, oscuro, sintético y expresivo es una auténtica gozada que nos hace olvidar esto. Buen narrador y hábil manejando el contraluz, su arte se ve embellecido -mirad las viñetas de la reseña- por el color de Matt Milla. Este acierta escogiendo la paleta de color ideal para cada escena y adaptándose a la sobriedad de De Landro. Una simbiosis que da un resultado estupendo en todo caso y que deja algunos momentos de esos que se te clavan en la cabeza.

Estela… ESTELAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!
En conclusión, estamos ante una serie que se vertebra en una premisa sobre la que el lector no tiene información ulterior. Todo parece una concatenación de “porque si” y casualidades constantes que si bien hace que la trama avance, lo hace de una manera bastante, a trompicones e inestable. Sin una cohesión fija argumental y con un par de cambios de rumbo bruscos que descartan lo sucedido en las primeras dos grapas. Igualmente, la aparición de Estela Plateada es testimonial –y eso que su nombre aparece como reclamo en el tomo– y en ningún momento decisoria para nada. Aunque imagino que en ocasiones pesa más el Marketing inmediato que la reacción del lector que se encontrara con la cruda realidad después.
Hay buenos momentos como las apariciones de El Extraño –que se come la función cada vez que aparece– o las interacciones familiares durante todo el tomo. Creíbles, llenas de sentimiento y que consiguen que realmente tengas interés y preocupación por ellos. Todo un acierto de John Jennings a la hora de construir sus personajes. Las escenas de acción –sobre todo en el último tercio– son espectaculares. Pero ni con eso ni con el aspecto gráfico notable de Valentine De Landro se salva el conjunto. Y es una lástima, porque tirando de menos conveniencias, casualidades y recursos vagos de guionista perezoso, podría haber salido una gran miniserie. De momento, nos quedamos con las ganas y damos esta como oportunidad perdida.

Sobre la edición de Estela Plateada: Luz fantasmal
Panini cómics edita Estela Plateada: Luz fantasmal en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras un artículo al comienzo y otro al final de Pedro Monje.

Estela Plateada: Luz fantasmal
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: John Jennings, Valentine de Landro
Fecha de lanzamiento: 21 dic 2023
Páginas: 128
Tamaño: 17X26
Contiene: Silver Surfer: Ghost Light 1-5.
Formato: Tapa blanda
Edad: 12+
Interior: Color
ISBN: 9788411507684
Precio: 16,50 €
Estela Plateada: Luz fantasmal
NUESTRA NOTA - 65%
65%
HURM
Una historia bien ejecutada a nivel gráfico con un guion plagado de “porque sí” con un Estela Plateada en tercer plano y de fondo. Es entretenida -pero llena de conveniencias- y con una trama que por momentos sorprende, pero no acaba de destacar por ningún flanco.


