Hablamos de Fóllate a mi hijo, crudísima serie negra con piel de cordero a manos del historietista indie Johnny Ryan

El socarrat del noir en el noveno arte
Seguramente si te digo que me nombres obras noir en el noveno arte rápidamente te venga a la cabeza títulos como Torpedo, Criminal, Fatale, Blacksad, Sin City o la reciente Clear. Todos productos que pasan por el radar de los lectores y que juegan en la primera división, la serie A. Las ligas mayores. Pero en el submundo del comic independiente –lo que sería la serie Z más radical en el cine– tenemos a gente como Johnny Ryan -autor de Fóllate a mi hijo- para aportar su rompedora –y cruda– versión al género del noir más visceral y violento. Un autor underground con una larga –y truculenta– trayectoria con obras –tan imprescindibles como interesante– como Pudridero o la seminal Juventud Cabreada. Obra en la que volcó todos sus tópicos de una manera magistral.
Crudo, sin concesiones, sangriento, capaz de cruzar todas las líneas que ningún otro historietista cruzaría, Ryan ofrece en esta obra una crónica de un secuestro a manos de una psicopática madre que secuestra a una mujer -y su hija- con fines más bien truculentos. Bueno, esos fines están en el título de la obra, pero no es el qué, sino el cómo llegamos a desarrollar la idea. Si creías que Furillo era repugnante –pero aqui le queremos mucho– prepárate para el siguiente nivel de grima. Si creías que Martyrs era cruda, prepárate para el siguiente nivel de crudeza. Porque es lo que encontraras en esta crónica de un secuestro que bien podría formar parte de una colaboración entre Manuel Vázquez –por lo visual– y Jeffrey Dahmer -por el guion- sin problemas. Cringe noir puro.

Uy que risa… ay… no… pero… ay, dios!!! … argh!!!
En definitiva, Fóllate a mi hijo es una obra engañosa en la que –repito, las primeras dos páginas– va a brindar al lector una falsa sensación de seguridad por lo “brugueresco” de su trazo que rápidamente va a mostrar su verdadero rostro, el de una obra negra, violenta, sucia y sin concesión alguna. Un trabajo que en más de una ocasion te hace apartar la mirada. Una mezcla entre los Hermanos Coen, Wes Craven y Tobe Hoper –a los que hace sutiles homenajes– en sus vertientes –más tempranas– de “Rape and revenge” y la serie Z más escabrosa que os podáis imaginar. Un comic cercano a obras como Angst o Henry retrato de un asesino que al noir tradicional al que estamos habituados. Y esa sensación de shock siempre es algo refrescante al abordar una lectura.
No estamos ante una obra para todos los estómagos, pero los amantes del género vana salir más que complacidos. El shock inicial del aspecto gráfico dura poco y a partir de ahí es un viaje repleto de adrenalina de 44 páginas en las que no hay espacio para tomar aire. Y el que tomamos está viciado, podrido y nos hará arrugar el gesto. Entre tanta animalada hay momentos para humor negrísimo que alivia en parte la -gigantesca- carga violenta. Y se agradece. Pero jamás perdemos el norte, que aquí hemos venido para asistir a una historia terrorífica por lo plausible de su premisa y lo bien perfilado de sus protagonistas. Y en eso, en su liga, dentro de su particular subgénero, es un trabajo que funciona como un reloj. Y esperemos, abra la veda para más obras del autor en breve. Crucemos dedos.

Sobre la edición de Fóllate a mi hijo
Autsaider cómics publica este Fóllate a mi hijo en un formato revista/grapa de gran formato. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. No contiene extras.

Fóllate a mi hijo
Edita: Autsaider cómics
Editorial original: The Mansion Press
Contiene: A Tale of Terror Issue 1: Fuck My Son
Lanzamiento: Septiembre 2024
Autor/es: Johnny Ryan
Formato: Revista King size
Tamaño: 24×31 cm
Páginas: 44 pags
Interior: Morado y blanco
ISBN: 9788412765250
Precio: 12,00 €


