Karmen – Guillem March – Reseña cómic

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Norma Editorial publica Karmen, una de las obras más brillantes del año de la mano del mallorquín Guillem March. Un maravilloso viaje entre dos mundos con mensajes muy positivos donde el autor retrata su ciudad con un arte apabullante

Karmen
Karmen

Guillem March, regreso por la puerta grande

Es sabido por todos que, en lo que al noveno arte se refiere, nuestro país atesora actualmente una cantidad ingente de artistas de primerísimo nivel. Una lista inenarrable que va desde los que están arrasando en las majors de superhéroes como Pepe Larraz o Carmen Carnero hasta los que apuestan más por trabajos personales como Marcos Martín o Albert Monteys. Hay tanto y tan bueno que uno podría preguntarse si hay espacio para más. Si alguien se puede hacer un hueco y maravillarnos desde otra perspectiva. Por suerte, la respuesta es sí, y la obra tiene un nombre propio, Karmen.

Una obra tras la que se esconde el historietista Guillem March, artista que cruzó el charco hasta llegar a DC. Editorial en la que se asentó durante varios años participando sobre todo en series relacionadas con Batman. Ahora, cansado de dedicarse solamente al trabajo por encargo, aunque actualmente participa en la serie del murciélago de Tynion IV, se pasa al comic europeo con su primera obra como autor completo, Karmen, llamada a ser una de las mejores del año. Y razones de peso, tanto en su guion, en su grafismo o en su novedoso enfoque, no le faltan.

Interior de Karmen
Interior de Karmen

Karmen, un canto a la vida vestido de drama

Publicada originalmente por la editorial francesa Dupuis, Karmen transcurre en Palma, ciudad natal de March. Un escenario donde se nos narra una historia de muerte, pero sobre todo de vida, de esas que dejan poso en el lector. La trama nos lleva hasta Catalina, una chica que se suicida y que lejos de ir al cielo o al infierno es visitada por Karmen, un espíritu de la muerte que viene a llevársela. La pareja recorrerá la ciudad mientras se van descubriendo los motivos del suicidio de Catalina y se reflexionan sobre todo tipo de temas trascendentales. March enfoca el comic desde un tono dramático predominante, pero con algunos puntos cómicos. Algo que sirve para que el lector coja aire de vez en cuando y no se atasque ante tanto drama existencial. Y de paso para hacer que la lectura sea más inmersiva y ágil.   

Sin duda, estamos ante un comic donde era complicado que la trama no hiciera aguas en algún punto. Ya que el foco principal es el tratamiento o debate moral de temas realmente complicados de abordar. Cuestiones como el suicidio, la muerte, la vida, el egoísmo, la empatía, la redención o el amor propio y hacia nuestros seres queridos. Hablar de estos temas de según qué forma podría haber resultado manido y simplista. Como consecuencia, la historia hubiera perdido toda su fuerza. Sin embargo, March va tocando todos estos temas de forma elegante y sutil, entremezclándolos de forma orgánica conforme la historia lo va requiriendo. Esto resulta en un enorme tapiz de lo que es la vida en sus aspectos más sustanciales. En definitiva, Guillem March resuelve la complicada papeleta con nota.  

Personajes complementarios e imaginería cósmica

El elenco de personajes con el que trabaja el autor es muy reducido. Todo gira alrededor de nuestras dos protagonistas y casi siempre la historia se ve desde su punto de vista. Al margen de ellas, tenemos una serie de personajes secundarios que se limitan a aparecer de fondo porque funcionan como contexto de Karmen y Catalina. Estos ayudan entender sus motivaciones y objetivos y a dotar de aún más profundidad a la obra. Las protagonistas que nos presentan se complementan muy bien a lo largo del comic aun siendo muy distintas.

Catalina es el motor de la historia, todo arranca con ella. Es el punto de vista terrenal y sirve al lector como punto de anclaje emocional además de aportar toda la parte dramática a la obra. Por otra parte, tenemos a Karmen con su impresionante diseño de peculiar peinado rosa y cuerpo de esqueleto blanco sobre negro. Un diseño que nos conquista desde el primer momento. Esta especie de espíritu, heredera de la Muerte de Neil Gaiman, es el alma de la historia.

Interior de Karmen
Interior de Karmen

Un personaje lleno de misterio

Misteriosa y carismática desde su primera aparición es la representación de ese más allá desconocido. Y aporta tanto los momentos cómicos para desdramatizar la situación de Catalina como la seguridad y el aplomo que le falta a esta durante buena parte de la historia. Como hemos comentado, los personajes secundarios vienen a contextualizar los entornos de nuestras protagonistas. En el caso de Karmen se va un paso más allá y este es uno de los aspectos más relevantes e interesantes del comic. Y es que no se limita a plantarnos un personaje que hace las veces de elemento sobrenatural desconocido.

March se saca de la manga todo un entramado cósmico lleno de reglas. Un mundo lleno escalas de poder e imaginería donde Karmen es una más dentro de ese entramado. Una de las claves para que este concepto resulte atractivo es la forma de presentarlo, y aquí el autor lo hace de forma aparentemente sencilla. Con algunas pinceladas básicas y un par de escenas por parte de dos personajes secundarios se nos explica perfectamente el funcionamiento de este mundo cósmico. Todo sin entrar en conversaciones farragosas detalladas que podrían acabar por aburrir al lector.

Un dibujo maravilloso para un retrato excepcional

Si esta obra va a ser una de más destacadas del año no es únicamente por el fantástico y completo guion que tiene. Y es que el apartado visual que crea March es igualmente notable. Algo que dota a Karmen de una entidad absolutamente maravillosa en su conjunto. El trazo, al estilo tradicional huyendo de las herramientas digitales, es fino y detallado hasta el extremo. Y con una enorme capacidad narrativa plagada de recursos que sabe llevar perfectamente al lector de un lado a otro de la página. De una manera sutil, fijará la atención en zonas claves de la imagen.

A esto debemos sumar una variedad compositiva espectacular que parece no tener fin, cada página es un deleite visual digno de enmarcar. Pero si el dibujo de Karmen es tan importante, al margen del enorme talento de su autor, es porque cumple una segunda función. Y esta no es otra que la de rendir tributo a la ciudad de Palma de Mallorca. El eterno paseo que hacen las protagonistas tiene una evidente importancia argumental. Pero, en parte, también es una excusa para mostrarnos al detalle varios de los lugares más característicos de la ciudad balear. Y creednos cuando os decimos que no son pocos.

Interior de Karmen
Interior de Karmen

Cartografiando Mallorca entre viñetas

Desde la preciosa Catedral y su entorno hasta la Plaza de España o la Plaza de las Columnas. Un lugar donde, precisamente, tiene lugar una de las escenas más importantes de la historia. March cuida mucho la disposición geográfica de los personajes con respecto a su entorno. No los lanza sin más, sino que controlando cada perspectiva los sabe insertar en el lugar idóneo. El retrato no se limita a una cuántas localizaciones emblemáticas, sino que cada plano que saca está estudiado y representado fielmente centrándose sobre todo en el casco antiguo. Lugar del que hace una representación minuciosa de las casas típicas mallorquinas tanto del interior como del exterior. Esto también lo hará con las calles y sus gentes.

En lo que a color se refiere, March se alía con Tony López para acabar de dar vida a su imposible dibujo. Tirando mucho de colores planos y luminosos en tonos pastel, con cierta predominancia del rosa. Elección que dota al comic de un ambiente, bonito, limpio y que contrasta en parte con algunas de las temáticas que trata. Sin duda, el color es fundamental para transmitir lo que la obra pretende y no un mero complemento estético. Llevándonos por un carrusel de emociones y un mensaje final muy positivo y con una fidelidad arquitectónica de la ciudad inigualable, Karmen se perfila, sin duda, como una de las obras más notables del año. Igualmente, Guillem March con esta monumental entrada en mercado europeo se convierte en uno de los autores más a tener en cuenta de cara a los próximos años.

Sobre la edición de Karmen

La edición de Norma Editorial es en su habitual formato europeo, tapa dura y papel de calidad. Como extra tenemos una preciosa sección de páginas a tinta y a lápiz donde se puede apreciar mejor el fantástico trabajo de March.

KARMEN
Edita:
Norma Editorial
Autor: Guillem March
Formato: Cartoné
Tamaño: 22,5 x 30
Número de páginas: 176 Color.
ISBN: 978-84-679-4317-7
Precio: 29,95 €

Karmen

NUESTRA NOTA - 91%

91%

Espectacular

Guillem March junto a Tony López crea una de las obras más bonitas del año. Una historia de vida y muerte con mensajes positivos y un dibujo absolutamente prodigioso.

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