Hablamos del tomo Marvel Omnibus X-Statix 1, un volumen que recoge la rupturista etapa de X-Force y el primer tramo de la posterior X-Statix a manos de Peter Milligan y Mike Allred

Cuando la casa de las ideas albergaba revoluciones creativas
¿Cambios de ciclo –a mejor– en colecciones? Hay muchos. ¿Etapas memorables que queden para la posteridad? De esas ya no hay tantas. ¿Revoluciones creativas puras y duras? Podríamos contar las que hemos vivido en las majors con los dedos de una mano en el último cuarto de siglo, y quizás no sobrasen dedos. Uno de esos cambios vino de la mano de Peter Milligan y Mike Allred cuando se encargaron de X-Force y posteriormente de los X-Statix. Una etapa rupturista cuyo primer tramo recoge este volumen Marvel Omnibus X-Statix 1 que hoy reseñamos.
Y es que cuando Milligan se hizo cargo de X-Force –en su número #116– la casa de las ideas estaba en una crisis monetaria –y de ideas– que hizo que la nueva gestión de la editorial diera carta blanca a una serie de autores provenientes o bien del indie o bien poco relacionados con la propia Marvel. Una nueva era –el cambio de siglo y mentalidad– que convertiría a los hijos del átomo reformados por Rob Liefeld en un atavismo que era mejor cortar de raíz para empezar de cero. De una manera totalmente radical.

Aires de cambio… ¿A mejor?
Para ello, Milligan conformó un equipo con integrantes creados de cero para la ocasión. Estos “héroes” ya no luchaban por el ideal mutante de convivencia pacífica con el hombre de a pie, sino por los índices de rating y los patrocinios millonarios de las grandes marcas. Sus conflictos internos se asemejaban más a los las primeras ediciones de “gran hermano” que a los enconos morales de Charles Xavier. Deliciosamente decadentes y con un tono que rozaba en ocasiones el delirio, supieron ganarse el cariño de los lectores desde el primer momento.
Y es que supieron reflejar como pocos grupos los aires del cambio de milenio y el zeitgeist de una época que estaba a punto de dar un volantazo cultural completo. Los X-Force -posteriormente X-Statix– supusieron un soplo de aire fresco en las estanterías. Y un éxito relativo en su momento que llevaría al estatus de –merecido culto– a día de hoy. Releída para esta reseña, puedo afirmar que a día de hoy aún conserva la fuerza, el ingenio y el punch de que tuvieron en su lanzamiento, en parte debido al trabajo de Mike Allred, que debutaba en Marvel con esta serie.

Allred, el artista que plasmó lo extraño como obra de arte
En el reciente análisis de “Los X-Celentes” –que sirve como secuela tardía a esta serie– hablaba del MÁS QUE NOTABLE trabajo de Mike Allred a los lápices de la serie. Sobre todo de como estos veinte años de diferencia entre ambas colecciones le habían servido para evolucionar como artista. Pero no nos engañemos, ya que gran parte del éxito de la serie vino de su excelente desempeño gráfico. Aquí el artista es más sintético y algo más estático, cercano a su estilo en la icónica Madman, pero consigue plasmar toda su genialidad y talento en cada página.
Se me ocurren muy pocos dibujantes para representar LO EXTRAÑO y lo kitsch del microverso de los personajes sin caer en lo ridículo. Allred crea un cosmos único, reconocible, extraño y realmente maravilloso. Expresivo, colorido y realmente diferente a todo lo que había entonces –y si me apuras, ahora– en Marvel. Sus sustitutos eventuales, para variar, soportan el tipo y ofrecen insertos que ayudan a mantener el nivel del conjunto en un notable más que alto. El color de Laura Allred, como siempre, magnífico.

Muerte a la vieja guardia, que vivan los X-Statix
Iconoclasta hasta límites indecibles, esta etapa es disfrutable como una rareza dentro del Marvel de aquella época. Una rara avis que no se atuvo a normas, macroeventos –bueno, al mes silencioso, sí, pero de modo memorable– y que brilló como lo hacen las colecciones destinadas al recuerdo. Nunca ha habido ni posiblemente haya un cambio tan radical en una serie mutante –menos en esta época– y es por la valentía y sus excelentes valores de producción que debemos recuperar este hito como se merece.
Su mensaje es extrapolable a esta época –y actualizado por los X-Celentes casi a modo de DLC o parche NextGen– y no se queda en la mera curiosidad. Es un cómic que tambalea el poder, agita al lector, lo entretiene y lo maravilla a partes iguales. Uno de esos imprescindibles en mayúsculas que deben ser rescatados para toda una nueva generación que puede que no conozca los límites de una narrativa contestataria en nuestro contexto actual. Totalmente recomendado, una pequeña maravilla del noveno arte. Poco más hay que decir.

Sobre la edición de Marvel Omnibus X-Statix 1
Panini cómics edita este Marvel Omnibus X-Statix 1 en un volumen de tapa dura sin sobrecubiertas. En el interior papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extras incluye…

Marvel Omnibus. X-Statix 1
Edita: Panini cómics
Editorial Original: Marvel Comics
Autor/es: Mike Allred, Peter Milligan
Fecha de lanzamiento: 7 dic 2022
Páginas: 480 pags.
Tamaño: 18.3X27.7 cm.
Contiene: X-Force 116-129 y X-Statix 1-5.
Formato: Tapa Dura
Interior: Color
ISBN: 9788411018111
Precio: 49,95 €
Marvel Omnibus X-Statix 1
NUESTRA NOTA - 90%
90%
POM
Un clásico en mayúsculas, uno de los comics más revolucionarios jamás editados en Marvel. Leedlo, que no os lo cuentes, ya me lo agradeceréis más tarde.


