Hablamos del tomo Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 8, el cierre de la etapa de Jamie Delano, una despedida introspectiva y simbólica que revela las heridas más profundas de John Constantine.
Llegar al final de la etapa en este Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 8 es como asomarse a un acantilado después de una larga caminata. Sabes que has llegado a un punto importante, pero no esperabas que el paisaje te dejara sin aliento. Este tomo no es solo un cierre, es una síntesis emocional donde cada fragmento refleja un aspecto distinto de John Constantine. Delano no se despide a gritos. Lo hace con susurros que resuenan más que cualquier chillido. Sin desentonar con lo visto en los numeros previos y sin bajar el nivel. Es un adiós que no cierra puertas, sino uno que deja un eco extraño. Una vibración que continúa mucho después de pasar la última página. Pocas veces un cómic me ha obligado a respirar hondo antes de escribir sobre él.
El tomo se abre con un regreso íntimo, casi doméstico: John llega a casa de Marj y Mercury como quien vuelve a un refugio después de una tormenta demasiado larga. Sin épica, ni magia, ni demonios. Solo cansancio, humanidad y un silencio que pesa más que cualquier conjuro. Marj ofrece estabilidad, un suelo firme donde apoyar los pies. Mercury, en cambio, es la escudriñadora brújula moral, la que ve más allá de las palabras y de las máscaras. Este reencuentro no es dulce. Es el último respiro antes del derrumbe emocional que está por venir. Delano entiende que, para que un viaje termine con sentido, primero hay que volver a casa, aunque sea una casa llena de grietas. Aquí empieza la despedida, aunque John aún no lo sepa.

El final de una etapa fundacional
El número 36 es un puñetazo emocional disfrazado de viaje astral. Mercury no solo confronta a John, lo desnuda, lo obliga a mirarse sin cinismo, sin ironía, sin escapatoria. Le muestra futuros posibles, muertes probables, caminos que podrían haber sido y que él mismo ha saboteado. Es un viaje duro, casi letal, donde la magia es solo un vehículo para la verdad. Y lo más hermoso es que John no se enfada. No se defiende. No huye. Acepta la lección porque sabe que viene del cariño, no del juicio. “Creí que te caía bien”, dice, con una vulnerabilidad que rara vez se le ve. Y antes de que Mercury responda, él mismo se perdona. Es un momento íntimo, frágil, humano. Una grieta en la armadura del mago.
Con Steve Pugh a los lápices, la serie se vuelve física, sucia, casi táctil. Delano abandona lo sobrenatural para sumergirse en un horror mucho más cotidiano: la violencia estructural, la masculinidad tóxica, la brutalidad heredada. “Un trabajo de hombres” es un descenso a los mataderos, a los cuerpos pesados, a la sangre que no es simbólica sino literal. Martin, afeminado, vegano, pacifista, es un cuerpo extraño en un mundo que solo entiende la fuerza bruta. Archie, su padre, es la encarnación de esa Inglaterra obrera rota, violenta, incapaz de amar. Pugh dibuja este mundo con una crudeza que duele: líneas ásperas, sombras densas, rostros deformados por el odio y el alcohol. Es un interludio sin magia, pero lleno de monstruos reales.

Cuando el horror no necesita demonios
Delano siempre entendió que los demonios no son lo más aterrador del mundo de Constantine. Lo verdaderamente insoportable es la violencia cotidiana, la crueldad normalizada, el miedo que se respira en las casas donde nadie escucha. En estos números, la magia desaparece porque no hace falta: la realidad es suficientemente infernal. Mercury lo sabe mejor que nadie. Ella ha vivido en el miedo, lo ha respirado, lo ha sobrevivido. Por eso puede enfrentarse a Archie sin temblar. Por eso puede dar paz al perro torturado. Y por eso puede mirar a John a los ojos y decirle la verdad. Este tramo del tomo funciona como un espejo: lo sobrenatural no es más que una metáfora de lo humano. Y esa realidad, en manos de Delano, resulta devastadora.
Cuando John, Marj y Mercury llegan al nuevo campamento pagano de Zed, algo en el aire cambia. No es magia explícita, sino una vibración, una incomodidad, una sensación de que el mundo está a punto de plegarse sobre sí mismo. El tarot lo confirma: el Ahorcado, la Torre, el Mago. Tres arcanos que no buscan predecir el futuro, sino revelar lo que ya está ahí. John está suspendido, castigado, atrapado en su propio ciclo. Algo debe derrumbarse para que algo nuevo pueda nacer. Y al final del camino, el Mago, lo que podría haber sido, lo que nunca fue, lo que aún podría ser. Este número es un umbral. Un aviso. Una respiración contenida antes del salto psicotrópico que definirá el final de la etapa.

The Magus: un final psicodélico y simbólico
La revelación del gemelo muerto es uno de los momentos más potentes de toda la etapa. No porque reescriba la continuidad, sino porque reescribe la emoción. John no nació solo. Había otro bebé: fuerte, sano, destinado. El que murió. Aquel que “debió” vivir. Ese que habría sido el Mago. Y John, frágil, enfermo, superviviente, es el que quedó. Ese es su pecado original. Ese es el fantasma que lo persigue. Esa es la culpa que nunca tuvo nombre. Delano no usa esta revelación como giro argumental, sino como catarsis. Es un origen simbólico, emocional, casi mítico. Y de repente, todo encaja: la culpa, la autodestrucción, la sensación de no merecer nada. John no mató a su hermano. Pero ha vivido toda su vida como si lo hubiera hecho.
The Magus es una experiencia más que un cómic. Dave McKean convierte cada página en un sueño roto, en un collage de futuros posibles, en un laberinto de identidades. No hay estructura clara, no hay narrativa lineal: hay sensaciones, símbolos, ecos. Delano construye muñecas rusas narrativas donde cada visión contiene otra, y otra, y otra. John vive mil vidas, muere mil veces, se encuentra, se pierde, se desdobla. Es confuso a propósito. Tambien es hermoso a propósito. Y sí, es doloroso a propósito. Y al final, Zed lo resume con una frase que ilumina todo lo anterior: “Necesitarías mil vidas para convertirte en mago.” Entonces entiendes que este número no es un final, sino una enseñanza. Y vuelves a leerlo. Y lo ves todo de otra manera.

Delano, el arquitecto del Constantine moderno
Delano se va cansado del ritmo mensual, pero no del personaje. Y su despedida no es un cierre, sino un lienzo en blanco. Deja a John roto, pero no destruido. Abierto, pero no vacío. Listo para que otro autor entre y lo lleve por caminos nuevos. Ennis heredará este terreno fértil y lo convertirá en mito, en tragedia, en épica. Y durante años, su éxito eclipsará injustamente a Delano. Pero este tomo demuestra que Delano no fue únicamente un autor político, ni llano, ni monolítico. Fue múltiple, valiente, experimental, humano. Fue el que definió el tono, la voz y la herida. Sin él, no habría habido nada de lo que vino después. Su Hellblazer es la raíz de todo.
Cerrar este tomo es cerrar una etapa que no se parece a ninguna otra. Delano tocó todos los palos: el horror social, la magia simbólica, la introspección, la política, la poesía, la psicodelia. Y brilló en todos. Su Hellblazer no es perfecto, pero es verdadero. No es cómodo, pero es indispensable. No es espectacular, pero es profundo. Este último número, con McKean como aliado, es una despedida que deja puertas abiertas. Un eco que sigue resonando. Un recordatorio de que John Constantine no nació como mito; fue Delano quien lo convirtió en uno. Y ahora, con el lienzo en blanco, Ennis tomará el relevo. Pero la huella de Delano seguirá ahí, en cada sombra, en cada culpa, en cada cigarrillo. Porque sin él, no habría habido Hellblazer.

Sobre la edición de Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 8
Panini Cómics edita esta Biblioteca Vértigo John Constantine: Hellblazer 8 en un volumen de formato rústica con solapas. En el interior, papel y reproducción gráfica de máxima calidad. Como extra, un artículo introductorio y algunas portadas en la zona final.

John Constantine: Hellblazer 8
Edita: Panini cómics
Editorial Original: DC COMICS
Autor/es: Jamie Delano, Sean Phillips, Tom Ziuko, Gaspar Saladino, Dave McKean, Steve Pugh
Fecha de lanzamiento: 26 feb 2026
Idioma: Español.
Páginas: 200 pags.
Tamaño: 17×26 cm.
Contiene: Hellblazer 34-40
Formato: Rústica con solapas.
Interior: Color.
ISBN: 9791370134815
Precio: 18,00€



