El Héroe – Análisis Cómic

Dona!

Hoy os traemos la reseña de la novela gráfica El Héroe, de David Rubín. Esta obra, publicada por Astiberri, se convierte en uno de los mejores relatos basados que se pueden leer en la actualidad. Una perfecta fusión entre los doce trabajos de Hércules y el género superheroico que enamorará a todos los lectores.

El Héroe
El Héroe

Los dioses de antes son los superhéroes de ahora

A día de hoy, la mitología griega sigue causando fascinación entre millones de personas. Estos relatos y leyendas protagonizados por dioses y héroes formaban parte de la politeísta religión helénica, con la intención de arrojar algo de luz sobre la naturaleza del mundo, nuestros orígenes y el significado de sus propios cultos y rituales. También tuvieron mucha importancia en las instituciones políticas, la literatura, el arte y el teatro. Pese a que hoy en día no creamos en las divinidades del panteón, siguen muy presentes en nuestras vidas. En nuestros productos de entretenimiento se siguen haciendo relatos y películas sobre ellos. Y en otras ocasiones han evolucionado. ¿Porque quién puede negar que nuestros superhéroes no son la versión actualizada de los héroes y dioses de Atenas? Basándose en ese concepto se forja la novela gráfica que vamos a analizar hoy: El Héroe, del orensano David Rubín.

Superman siempre ha tenido un enfoque bíblico. Por ejemplo, que sus padres lo enviarán en una nave a la Tierra cuando Krypton iba a ser destruido guarda mucha semejanza con Moisés; a quien su madre le dejó en una cesta en el río Nilo para que no fuera asesinado y terminó siendo adoptado por la hija del faraón. Y por supuesto, está siempre presente la figura mesiánica: un todopoderoso que anda entre simples mortales haciendo buenas obras, transmitiéndonos lecciones morales y que se sacrificó por la humanidad para posteriormente ser resucitado. Pero también encontramos influencia de la mitología griega. Al igual que Aquiles, el Hombre de Acero tiene una debilidad: la kryptonita. Y como Hércules, Kal-El nació con una fuerza y energías sobrehumanas. Así que Rubín lo tuvo claro: fusionaría a Heracles y a Superman para darnos una excelente y definitiva versión en El Héroe.

Interior de El Héroe

Esta noite hai foliada

Quien haya leído otras reseñas mías sabrá que tengo auténtica devoción por David Rubín. Me parece uno de los grandes talentos del noveno arte y de los mejores autores españoles de la historia. Además no ve el mundo del cómic solamente como un medio para ganar dinero. En sus posts se percibe que también es un aficionado como todos nosotros al que le apasionan los tebeos desde que era pequeño (como aparece en el precioso prólogo de El Héroe). Gracias a esto, David Rubín se ha convertido en un artista que ha absorbido conocimientos y técnicas de otros dibujantes creando su propio estilo tan característico, sabe qué es lo que agradece el lector y es capaz de innovar en sus proyectos. Porque cuando se hacen novelas gráficas no solo basta con tener talento; también hace falta sentir amor hacia tu trabajo. En su caso, esto se nota en cada trazo.

El Circo del Desaliento, La Tetería del Oso Malayo, Cuaderno de Tormentas, Beowulf, Aurora West, La Ficción, Gran Hotel Abismo, Ether, Sherlock Frankenstein… Y próximamente El Fuego y Cosmic Detective. Estos son solo algunos de los exitosos trabajos del autor gallego. Unas obras avaladas por la crítica y el público, convirtiéndose en éxitos instantáneos. Pero toda historia tiene un principio. Y la de Rubín inició con sus estudios de Diseño Gráfico y sus labores en estudios de animación. También realizó fanzines y viñetas para revistas hasta que, en el año 2005, la editorial vasca Astiberri, apostó por su trabajo con El Circo del Desaliento; una unión que hoy está más vigente que nunca. Sin embargo, no fue hasta el 2011 cuando Rubín se convirtió en un estandarte del cómic e hizo que mucha gente viera que en España se estaba creando una increíble novela gráfica. Se trataba de El Héroe.

Interior de El Héroe

Homenajes al género superheroico…

n esta novela gráfica de David Rubín es fácil hallar diferentes homenajes al género superheroico. Heracles es claramente una alegoría de Superman, algo que se puede ver tanto en la personalidad como en su característica indumentaria vistiendo de azul y con unos pantalones (casi bóxers) rojos. Pero las referencias no terminan ahí. En el prólogo contemplamos a un joven Rubín disfrutando del Capitán América de Jack Kirby en su habitación rodeada de posters y muñecos de otros héroes. Y en el primer capítulo Euristeo está jugando con unas figuras de Wonder Woman, Orion, Green Lantern, Superman, Batman, Flash, Robin y Aquaman. Además, uno de los personajes más importantes en la vida de Heracles, y con quien perderá la virginidad, es la amazona Diana. Al fin y al cabo, estas mujeres guerreras eran muy frecuentes en los relatos griegos y formaban parte de la mitología helénica.

Y por si fuera poco, en un momento del relato, Heracles contará con la ayuda de Yolae, su joven ayudante, en el que se homenajea una portada clásica de Batman. Como curiosidad decir que Heracles mantendrá una relación homosexual con él. Esto es una referencia a la teoría que desarrolló el psiquiatra Fredric Wertham en 1954 en su libro La Seducción de los Inocentes, en la que afirmó que la relación entre el murciélago y el chico maravilla tenía una atmósfera de homoerotismo en la que el maduro Batman es el dominante frente al infantil Robin. Aunque también hay que aclarar que en la cultura griega la forma de relación homosexual más frecuente era la de hombres adultos y maduros con jóvenes y adolescentes. Si se examina con mayor minuciosidad El Héroe, más easter eggs y guiños encontraremos.

Interior de El Héroe

…y a la literatura clásica

Porque algo que también caracteriza a este ambicioso tebeo es su relación con los arcaicos relatos helenos. Hay que tener en cuenta que Los Doce Trabajos de Hércules fue una precursora de la literatura griega y una de las que empezó a sembrar la semilla de este bello arte. Tal fue la importancia de este mito que ha sido adaptado en diversos medios como la pintura, la escultura, la literatura, la música, el cine, la televisión y las novelas gráficas. Sin embargo, David Rubín opta porque El Héroe no sea una traslación exacta de la leyenda a las viñetas; sino que convierte en suya la historia y la adapta de una forma exquisita que funciona como los engranajes de un reloj suizo. Es por ello que opta por hacer anacronismos y traer a Heracles a la época actual; pero sin obviar todos los elementos legendarios que le son propios.

Con esto se consigue actualizar un clásico que cuenta con miles de siglos a sus espaldas y hacerlo más accesible a los jóvenes de hoy en día. Porque aunque veamos a diferentes seres de la mitología o a terribles monstruos zoomórficos, también se hará uso de elementos de la actualidad. En algunos momentos veremos a Heracles en una moto o a la prensa y la televisión haciéndose eco de las hazañas del héroe. Asimismo, David Rubín hace uso de diferentes elementos superheroicos, ciencia ficción y fantasía. Todo ello con el objetivo de, además de conseguir un cómic de aventuras, detectar algunos retazos de crítica social que tan comunes son en las novelas gráficas de este autor. A raíz de ello, estas ideas convergen y se fusionan con el objetivo de darnos una de las obras españolas más gratificantes en su lectura e interesantes de las últimas décadas.

Interior de El Héroe

Pugnas familiares

Por todos es sabido que, en la mitología griega, Zeus es un dios casquivano. Su admiración hacia las mujeres de la Tierra hizo que en más de una ocasión bajara al mundo para tener relaciones sexuales con ellas; aunque no siempre fuera de forma consentida por ellas. A raíz de estos encuentros, el dios del cielo tuvo varios hijos bastardos como fruto de sus relaciones extramatrimoniales. Esto hacía que Hera, su esposa, ardiera de celos y se volviera violenta y vengativa. En El Héroe aparecerán dos vástagos de Zeus como protagonistas. Son Euristeo y Heracles. La suerte decretó que el primero en nacer mandaría sobre el otro, por lo que Euristeo se convertiría en un tirano ávido de conquista y poder mientras que Heracles sería un gran héroe, pero que siempre estaría supeditado a las órdenes y designios de su vil hermano.

Debido al odio que siente Hera hacia Heracles, ella manipula a Euristeo para que le encargue varios trabajos que pondrán en riesgo su vida. A lo largo de los años, Heracles tendrá que ir completando una serie de pruebas de las que saldrá triunfante gracias a su fuerza y su intelecto. Estos encargos consisten en ejecutar al león de Nemea y traer la cabeza de la bestia, asesinar a la hidra de Lerna, atrapar a la cierva dorada del Monte Melano, capturar al jabalí de Erimanto, limpiar los establos reales de Élide en un día, matar a los pájaros de Estínfalo, apresar al toro de Creta, robar las yeguas del rey Diómedes, hacer una visita diplomática a las amazonas que desembocará en un combate, robar las ovejas de Bética y embotellar a Gerión, conseguir la manzana dorada de las Hespérides y sacar al can Cerbero del inframundo que gobierna Hades.

Interior de El Héroe

El Héroe, Rise like a phoenix out of the ashes

A lo largo de los dos álbumes seremos testigos de la vida de Heracles, desde que es un simple bebé hasta su vejez. Conoceremos sus mayores hazañas y su ascenso a la fama, pero también sus miserias, temores, fantasmas y miedos. Porque aunque Heracles es una auténtica divinidad y un salvador para la humanidad, él también es alguien imperfecto. Tener un gran poder no implica ser perfecto; habrá veces en las que se fallará o las debilidades y los traumas nos vencerán. Y pese a que Heracles tiene un corazón noble y una férrea voluntad de hacer el bien, habrá algunos momentos de su vida en los que pasará por una auténtica angustia. David Rubín plasma con exactitud la teoría que sugirió el famoso antropólogo y mitólogo estadounidense Joseph Campbell. Esta es denominada como el monomito o el camino del héroe.

Campbell sostenía que todos los héroes y mitos, sin importar su origen y época, tienen una misma estructura común. No importa si era rídiculo o sublime, griego o bárbaro, gentil o judío, lo dispar que sean las regiones y el momento histórico; su aventura apenas variará. El héroe irá a la aventura hacia regiones de maravillas sobrenaturales; en ocasiones tropezará, pero siempre se alzará con la victoria mientras otorga favores a sus semejantes. Y es que no hay un solo héroe que no haya tocado fondo en algún momento de su vida o que no lleve una penitencia encima por alguna acción pasada mientras se niega a volver a actuar. Sin embargo, como el ave fénix, consigue resurgir de sus cenizas y alcanzar la gloria. Y no hay nadie mejor que Heracles, el héroe mitológico más famoso de la historia de la humanidad, que pueda recorrer este periplo.

Interior de El Héroe

La cruda realidad de la violencia sexual

Uno de los aspectos que me gustaría analizar generó bastante debate y polémica. Esto se debe a que en el relato tiene lugar una violación. Sin embargo, las quejas no vinieron en base a ello, sino a que era de mal gusto. El propio autor respondió en su perfil que evidentemente tenía que ser algo desagradable. La industria del porno y hasta algunos géneros del cómic han «romantizado» este terrible acto. Semejante abuso, que consiste en denigrar al máximo a una persona y forzarla en contra de su voluntad, es uno de los peores actos que se pueden hacer. Entonces, ¿debería haberla omitido? Evidentemente no. Quien tenga un mínimo conocimiento sobre la mitología sabe perfectamente que esto era bastante común. Es por ello que defiendo que se plasme esto en El Héroe, pero como debe ser tratado: de la forma más asquerosa y repugnante posible.

Una violación solo está bien narrada si genera al lector ganas de vomitar y le hace ver lo horrible que es; no si le excita o si parece que la mujer lo andaba buscando. Porque eso último es lo más opuesto a la realidad y misógino que puede haber. No podemos cerrar los ojos a la realidad y fingir que en España no ocurre una violación cada 4 horas. Ni tampoco se debe hacer pensar a los lectores que es un simple fetiche sexual o que a la otra persona le genera satisfacción. Únicamente espero que si alguien veía este terrible caso de abuso como algo con lo que disfrutar y darse autoplacer, haya recapacitado sobre todo lo que eso implica. Una violación destruye la autoestima, genera un trauma que acompañará a la víctima durante toda su vida y causa daños físicos internos severos. Esa es la única realidad.

El Héroe: un manjar para los dioses

Pero sin duda, por lo que más destaca El Héroe es por su apabullante apartado gráfico. El arte de David Rubín tiene una gran cantidad de elementos propios de grandes dibujantes como Paul Pope, Frank Miller, Jack Kirby y Osamu Tezuka. Gracias a ello se consigue una imaginería asombrosa, con un exquisito uso de la narración gráfica, la realización de secuencias extraordinariamente dinámicas y unas composiciones de página sensacionales. Es un auténtico deleite visual para todos los lectores. Otro de los motivos por los que este cómic merece ser leído es por la excelente caracterización de los personajes y la brillante creación de este mundo de fantasía. Además, los potentes trazos de Rubín se ven potenciados por su exquisita y colorida paleta cromática. Con razón El Héroe fue la novela gráfica que terminó por encumbrar al artista al Olimpo del noveno arte. Este nivel está al alcance muy pocos.

No podemos terminar la reseña sin mencionar al resto del equipo que han completado la labor de David Rubín. Porque aunque el gallego se encarga de escribir, dibujar, entintar, colorear y diseñar su obra, ha habido otros profesionales que han realizado un trabajo muy importante para que pudiera salir al mercado. Entre ellas destaca la separación de color de Roque Romero y Bernal Prieto, la corrección lingüística de Soraya Pollo, el trazado de calles de Roque Romero y la maquetación de Manuel Bartual y Alba Diethelm. Porque al final, a la hora de crear un cómic existe un trabajo en equipo y hay muchísimas personas involucradas que, por desgracia, los reseñadores los omitimos y algunas editoriales esconden sus nombres. Sin ellos esta obra maestra no existiría.

Sobre la edición de El Héroe

El Héroe ha sido publicado por Astiberri. Esta novela gráfica la podemos hallar en dos tomos de 280 y 288 páginas respectivamente al precio de 25 € cada uno. Además, recientemente se ha lanzado al mercado una edición digital de 992 páginas que recopila ambos libros por 14 €. En esta última se incluyen a modo de extras todas las páginas a lápiz, las cuales nos permiten admirar aún más la labor que ha realizado David Rubín.

El Héroe

NUESTRA NOTA - 100%

100%

PERFECCIÓN

Una auténtica obra maestra que demuestra que el cómic nacional no tiene nada que envidiar ni al mercado americano ni al japonés. Es un tebeo impecable y sublime.

User Rating: 4.9 ( 8 votes)
Kofi

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí